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¡Come marisco! Descubre sus beneficios más destacados

Aunque muchas veces esté injustamente vilipendiado, comer marisco de forma equilibrada es muy beneficioso para nuestra salud. Cierto es que algunos mariscos nos harán subir el colesterol, y que el sodio o las purinas nos harán subir la tensión y el ácido úrico respectivamente, pero siempre que se trate de un consumo moderado no hay por qué preocuparse. De hecho comer marisco es casi lo mismo que comer pescado blanco, y ocupa un escalón fundamental en la pirámide alimenticia. Si aún tienes dudas no te pierdas estas propiedades de comer marisco.

1. Es rico en nutrientes

Aunque luego profundizaremos en algunos de ellos, el marisco es rico en macronutrientes. Ya sean las gambas, los mejillones, el pulpo o las almejas, el marisco es una gran fuente de vitaminas del grupo B, también tiene vitamina A, vitamina D y vitamina E; es rico en minerales tan importantes como el yodo, el fósforo, el calcio o el selenio, contiene omega 3 y sus proteínas son de alto valor biológico: nos aportan todos los aminoácidos esenciales que nuestro cuerpo necesita.

2. Contiene los ácidos grasos esenciales

Como decíamos antes, una de las razones por las que reducimos el consumo de marisco es por el contenido en colesterol que tiene. Sin embargo, muchas veces pasamos por alto que es una fuente muy interesante de ácidos grasos naturales, como el omega 3, indispensable para que el organismo funcione. Una de las funciones de esos ácidos grasos poliinsaturados es, precisamente, acabar con el colesterol por lo que de alguna forma compensa esa presencia.

3. Tiene un escaso aporte calórico

El marisco no engorda, siempre que lo consumamos con moderación. Su aporte calórico es casi nulo, de ahí que destaque entre las fuentes de proteínas magras, tan buscadas por los deportistas. Más allá de ese bajo aporte calórico hay que destacar que estamos ante un alimento saciante, que puedes incluir sin problema en tu dieta si quieres quitarte kilos de encima.

4. Mejora la memoria y la función cerebral

Quién sabe si chupar la cabeza de las gambas y los langostinos tiene algo que ver, pero el marisco es bueno para el cerebro. Mejora la memoria, permite un buen desarrollo cerebral y gracias a su consumo se reducen las posibilidades de desarrollar enfermedades que afectan a la memoria como el alzheimer en la vejez.

5. Refuerzos para el sistema inmunológico

Ya hemos dicho que el marisco contiene vitamina A, vitaminas del grupo B, vitamina D y E; y por si fuese poco muchas veces lo preparamos con alimentos ricos en vitamina C. Estas vitaminas nos aportan unos antioxidantes que refuerzan el sistema inmunológico, manteniéndonos a salvo de varias enfermedades. El marisco también reduce las posibilidades de desarrollar cánceres de pulmón, estómago, garganta o boca; y en este sentido hay que añadir que disminuye la inflamación de las articulaciones -artritis- o la fatiga.

6. Es muy bueno para los niños

Quizá poner a un niño a pelar gambas no sea la mejor idea del mundo, pero el marisco es uno de los alimentos más beneficiosos para los más pequeños de la casa. Además de reforzar su sistema inmunológico, la combinación de vitamina D y calcio ayudará a que los huesos crezcan fuertes, y también es una forma de prevenir la aparición del asma y otros problemas respiratorios que se dan en la infancia.

 

7. Para la vista, para la piel y para tu estado de ánimo

Acabamos con dos de las propiedades más sorprendentes del marisco, que se deben a la enorme presencia de minerales. Por una parte te ayudará a tener una mejor visión, y por otra tu piel se verá mejor. Pero lo realmente curioso es que comer marisco te ayudará a sentirte mejor, en especial si sufres depresión o te encuentras fatigado.

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